domingo, 20 de octubre de 2013

EL MAYORDOMO

 
 
 
 
 
 
"El mayordomo" narra la interesante historia de un hombre de raza negra que se crió en el sur más racista de los EEUU de principios de siglo y que llegó a ser el sirviente de confianza de los diferentes inquilinos de la Casa Blanca. Aprovechando su biografía, la película pretende hacer un recorrido por la historia de los negros en Estados Unidos de una manera similar a como lo hizo Robert Zemeckis con "Forrest Gump". Pero Lee Daniels no es Robert Zemeckis y el resultado es notablemente inferior. Así como en "Forrest Gump" la historia está narrada con un ritmo excelente y los acontecimientos se enlazan merced a un soberbio montaje que hace sentir al espectador que viaja con Forrest por EEUU a lo largo de todo el siglo XX, "El mayordomo" es una especie de collage en el que las escenas saltan de un hecho a otro sin que haya continuidad temporal. De repente nos saltamos un par de meses, de repente nos saltamos diez años y así, a salto de mata, transcurre toda la historia lo que impide introducirse e identificarse con los personajes para poder sufrir, reir, llorar, en definitiva sentir con ellos.
 
Los actores están correctos, sobre todo Oprah Winfrey que, en mi opinión destaca incluso por encima de Forrest Whitaker, y quiero hacer una especial mención a una irreconocible Mariah Carey que cumple perfectamente los pocos segundos que aparece en pantalla.

A pesar del aprobado raspado, recomiendo su visionado ya que aunque Lee Daniels, el director de la sobrevalorada "Precious" y de la insufrible "El chico del periódico" no ha sabido sacarle jugo, lo que cuenta resulta sumamente interesante y no está de más que los más jóvenes conozcan que hasta hace bien poco en nuestro mundo imperaba una sinrazón y una intolerancia que todavía deberían de sonrojarnos

 
 

domingo, 6 de octubre de 2013

GRAVITY




El último trabajo del mejicano Alfonso Cuarón ha despertado pasiones extremas y enfrentadas y tras su visionado me siento Salomón puesto que entiendo ambas posturas. Empezaré con lo más evidente: "Gravity" es una película técnicamente perfecta. El larguísimo plano secuencia inicial sirve como preludio del recital de manejo de cámara con el que nos deleita Cuarón de manera ininterrumpida, lo que acompañado de una impecable fotografía y unos efectos especiales más que acertados, convierten el film en un espectáculo visual y sonoro. En definitiva nos encontramos ante una puesta en escena tan soberbia que, de alguna manera ensombrece todo lo que le rodea. Por ejemplo, hay quien dice que las interpretaciones de Sandra Bullock y George Clooney son merecedoras de premio, incluso que con esta película hemos recuperado a la mejor Bullock, y no digo yo que estén mal, pero a ambos les he visto en mejores actuaciones amén de que tratándose esta de una película eminentemente técnica, da la impresión de que cualquiera hubiera podido estar a la altura.
En el lado de los detractores se dice que no hay historia ni guión y me da la impresión de que esa afirmación es consecuencia del arrollador despliegue de medios tecnológicos que eclipsan lo demás. Hay una buena idea que se desarrolla con acierto generando bastante tensión y manteniendo en vilo al espectador durante los 90 minutos de metraje. Ahí está el principal acierto de "Gravity" a diferencia de muchas otras películas que estiran la historia hasta lo imposible. Sin embargo el error sigue siendo el mismo. Al igual que sucede en literatura con la novela y el relato, las productoras cinematográficas deberían distinguir cuándo tienen un largometraje, es decir, una historia con conflictos, con diferentes personajes (principales y secundarios) que mantienen un entramado de relaciones y que van evolucionando personal y socialmente, y cuándo un corto, es decir una idea más o menos original, que se debe presentar casi como si de una visita de médico de urgencias se tratara, es decir, entrar, plantear y resolver con rapidez. Mientras veía "Gravity" recordé una obra maestra de la historia del cine español: "La cabina". En ella José Luis López Vázquez entraba a llamar por teléfono en una de las desaparecidas cabinas telefónicas y se quedaba incomprensiblemente encerrado sin opciones de salir. Mercero hubiera podido estirar esa situación todo lo que hubiera querido, colocando obstáculos que el protagonista pudiera ir saltando, pero nada hubiera supuesto un añadido a la idea. Mercero decidió venir, ver y vencer. Y todo en media hora. "Gravity" es una buena película de suspense que visualmente resulta perfecta, pero para alcanzar la categoría de obra maestra no tendría que haber superado los 40 minutos de duración.

jueves, 3 de octubre de 2013

BEN AFFLECK




Después de la polémica suscitada en torno a quién debería ocupar la portería del Real Madrid, creo que la elección de Ben Affleck para interpretar a Batman ha sido el asunto que más controversia ha generado durante los últimos meses. Y lo ha hecho hasta límites irracionales ya que tengo entendido que se han recogido firmas en contra de esta decisión. La mayoría del público y de la crítica sostienen que el bueno de Ben es mucho mejor director que actor. De hecho una corriente mayoritaria lo tilda de mediocre actor que utiliza la misma cara de póker para todos sus papeles. Posiblemente no les falte razón. No en vano Ben Affleck es un extraordinario jugador de póker hasta el punto de haber quedado campeón del campeonato de California en 2004, lo que le permitió clasificarse para la final mundial. Tengo que reconocer que a mí no me parece tan mal intérprete y además, en relación a su elección para el papel de Batman, he de decir que poco importa su cara de póker ya que estamos hablando, como todo el mundo sabe, de un héroe enmascarado que se embute en un traje-armadura. Estoy de acuerdo en que su trabajo como director es más brillante y por eso no deja de sorprender la decisión de la Academia de dejarle fuera de la lista de los nominados en la última edición de la que, además, salió claramente victoriosa su "Argo". Sin embargo en pocos foros he escuchado que lo que realmente borda es la escritura. Creo que Ben Affleck, un tío bastante completo, es por encima de todo un magnífico guionista que con un estilo sencillo y clásico es capaz de crear y adaptar brillantes historias. Dice José Luis Garci en su último libro, "Noir", que Ben Affleck atesora pulso. Pulso para contar historias oscuras, imprevistas, centradas en personas acechadas por la confusión. Creo que Garci resume en esta frase las virtudes de este cineasta. Recordemos que arrasó en 1997 con su primer trabajo en colaboración con Matt Damon, "El indomable Will Hunting", convirtiéndose ambos en las jóvenes promesas del momento.



 
El protagonista de Will Hunting es Matt Damon, un joven con un potencial intelectual propio de un genio que, condicionado por un pasado oscuro, prefiere trabajar como conserje y pasar el tiempo con algunos de sus amigos, uno de los cuales interpreta el propio Affleck. La película es extraordinaria con un guión sorprendentemente trabajado para ser de unos principiantes, y creo recordar que la opinión mayoritaria que sobrevoló en aquél entonces fue que el líder de la pareja artística era Matt Damon, lo que relegaba a Affleck a un rol más de soporte. Pero eso no fue culpa tuya Ben. No fue culpa tuya. Escúchame hijo. No fue culpa tuya.

lunes, 30 de septiembre de 2013

LA GRAN FAMILIA ESPAÑOLA

 
 
Hay películas que gustan más o menos, que te tocan la fibra o te resbalan, que te hacen reír o que te aburren. Hay películas, en definitiva, que te gustan mucho, poco o nada. Pero hay películas que cuando las ves tienes claro que la hubieras hecho tú si hubieras tenido la posibilidad y el talento. "La gran familia española" es una de esas películas. Durante los últimos meses he visto grandes trabajos, pero hacía mucho tiempo que no me encontraba ante una matrícula de honor y con "La gran familia española" he tenido esa sensación. Daniel Sánchez Arévalo, director y sobre todo guionista de "Azul oscuro casi negro", "Gordos", "Primos" y "La gran familia española", roza la perfección con este su último trabajo. Estamos ante una película que tiene pinceladas de las mejores comedias como "Historias de Filadelfia" y "El guateque", que te hace llorar como cuando descubres verdades escondidas en "Tu y yo", que te hace pensar en el amor, en la vida que has elegido vivir, en lo que supone la familia para ti, en la relatividad de los problemas. La historia que nos cuenta esta película es brillante: compleja pero permitiendo identificarte con muchos personajes; divertida sin caer en lo trivial; dramática sin resultar epatante. Los actores están todos magníficos. Sin excepción. Desde los consagrados como Antonio de la Torre, Héctor Colomé y Quim Gutiérrez hasta los noveles como Patrick Criado, Sandra Martín y Arantxa Martí, pasando por una excelente Verónica Echegui o un sorprendente Roberto Alamo que cambia radicalmente de registro al interpretar una especie de Forrest Gump muy resultón. Y eso se debe no solo a que nos encontramos ante grandes actores, sino también a que los personajes que crea Daniel Sánchez Arévalo son de una riqueza dentro de la habitualidad que hace que te enamores de todos ellos. Unas horas antes había visto "15 años y un día", la película española que ha sido elegida para representar a España en los Oscars de Hollywood y me pareció tan correcta como floja y carente de rasmia, por lo cual la decisión de la academia española me sorprendió. Hoy, tras el éxtasis provocado por el pase de "La gran familia española", la sorpresa se ha convertido en indignación. Siempre trato de entender las decisiones de la academia aunque no esté de acuerdo con ellas. Me parecería muy prepotente por mi parte. Pero en esta ocasión no sé por dónde cogerlo porque la película de Sánchez Arévalo me ha parecido un 10 y, por lo tanto, no elegirla como nuestra representante, un craso error. Un desperdicio.

jueves, 12 de septiembre de 2013

CRUCE DE CAMINOS



Derek Cianfrance nos sorprendía hace pocos meses con su primer trabajo, la dura e intimista "Blue Valentine", que se sostenía fundamentalmente en la gran labor de sus actores Ryan Gosling y Michelle Williams, esta última nominada al oscar como mejor actriz por este papel. Ahora nos llega su nueva cinta, "Cruce de caminos", sorprendente tanto en su estructura argumental como en la forma del rodaje. La película es, en realidad, la concatenación de tres mediometrajes maravillosamente ensamblados que van saltando de género en género con una facilidad pasmosa para hacer que los 140 minutos de metraje se pasen en un santiamén. Todos los actores que participan en el film están brillantes, incluso Eva Mendes, pero es obligado hacer una mención especial a cuatro de ellos. Ryan Gosling, si bien repite papel de chico parco en palabras marcado por un pasado misterioso pero que sólo por la escena en la que canta en español el "borriquito como tú" justifica su presencia. Bradley Cooper, que desde su despertar en "El lado bueno de las cosas" parece que va creciendo a pasos agigantados como actor. Y dos secundarios de lujo que ya compartieron cartel en la también interesante "Mátalos suavemente", Ray Liotta (se repite mucho en su papel, pero es un registro que cada vez da más miedo) y Ben Mendelshon, actor australiano capaz de hablar permanentemente con un cigarro en los labios sin que se le caiga. Por cierto que en este punto me planteo una reflexión que ya hice aquí en su día. Criticamos mucho a los actores españoles porque no saben vocalizar, en especial a los jóvenes, pero yo que puedo seguir algunas conversaciones en inglés, sería incapaz de entender esta película sin subtítulos (y muchas otras actuales). Otra de las sorpresas es la forma de rodar. El director alterna planos habituales con largos travellings que parecen rodados con cámara en mano y primeros planos que, en ocasiones, llegan a resultar algo excesivos y asfixiantes, pero que controla con cierta mesura para evitar el mareo, resultando finalmente algo más dinámico que lo habitual. No quiero dejar de hacer una pequeña mención a la excelente selección musical antes de concluir dando mi opinión sobre el debate suscitado acerca del mensaje, moraleja o conclusión que Cianfrance pretende transmitir. Hay quien opina que se trata del Karma, hay quien dice que es el amor incondicional a los hijos, he oído comentarios acerca del poder de la genética sobre la educación y el entorno, pero mi modesta opinión es que el director no pretende dogmatizar ni lanzar una conclusión contundente. Creo que "Cruce de caminos" es un virtuoso ejercicio de mezcla de géneros cinematográficos e historias que no tiene por qué tener un origen,  una consecuencia o una explicación absolutas. En cualquier caso recomiendo encarecidamente su visionado. Un 8´5 bien lo merece

lunes, 9 de septiembre de 2013

GARCIA PITARCH

Acabo de sufrir la entrevista que Pedro Hernández, director y presentador del programa La Jornada de Aragón TV, ha realizado al actual director general del Real Zaragoza, Jesús García Pitarch. Y digo sufrir porque me ha parecido una mala faena por emplear terminología taurina. Para empezar el toro Pitarch no ha sido bravo, ha planteado la corrida evitando enfrentarse al torero y ha estado esquivo y cobarde aunque en el único intento del maestro/presentador por hacer algún pase/pregunta vistosa, ha cabeceado con cierta chulería y ha acongojado al matador. El torero Hernández no ha sabido lidiarlo. Ha estado muy blandito y se ha dejado dominar en su propio terreno. Algo raro ha habido en la entrevista. Pedro Hernández no me parece mal periodista y, sin embargo esta noche ha estado de suspenso. ¿Una mala noche o se ha visto obligado a seguir indicaciones y resultar políticamente correcto? En cualquier caso ha dejado escapar una grandísima ocasión de plantear cuestiones que están en boca de todos y que nadie con algo de voz y peso parece querer hacer públicas. ¿Por qué sigue Agapito al frente de esta institución si nadie lo quiere? No me sirve la respuesta de que nadie quiere comprar el equipo porque esta semana se sabe que le han ofrecido 8 millones de euros y los ha rechazado (tampoco lo ha mencionado el presentador). Todos creemos que el Sr. Iglesias se enriquece con un equipo al que está conduciendo a la desaparición. ¿Cómo se le puede permitir que compre jugadores ún fondo de inversión en el que él es partícipe? ¿Cuánto se ha enriquecido con las operaciones de esos jugadores, como Roberto? ¿Por qué algunos jugadores no tienen ni opción de ser tenidos en cuenta por el Zaragoza salvo que cambien de agente y, por tanto, de forma de comisionar? ¿ Por qué no están en la plantilla Cani, Lafita, Zapater, Soriano, Corona, Longás, etc, etc? A Pedro Hernández se le han quedado muchas preguntas en el tintero. Incluso ha hablado de refilón del sustancioso salario del director deportivo pero sin llegar a sacarle los colores a un mercenario del deporte. El Real Zaragoza está en coma y no me refiero a lo deportivo, que también. La situación en la tabla es consecuencia de la pésima gestión que el Sr. Iglesias viene haciendo desde hace 7 años y es hora de que las cosas se digan con la claridad con la que Jesús García Sanjuán las decía al final de la temporada pasada. Pero ha de hacerlo todo el mundo y por eso el zaragocismo debe de estar más unido que nunca. Esta directiva debería quedarse sola y por eso vuelvo a llamar a los abonados para que se den de baja. Esa falsa fidelidad que argumentan algunos no deja de ser una forma de autoengaño porque lejos de ayudar, están perjudicando a la institución. Hay quien dice que el gol que falló Cidoncha el sábado no se le puede reprochar a Agapito. Pero yo me pregunto si se le puede reprochar. Y creo que sí.

jueves, 5 de septiembre de 2013

EL LLANERO SOLITARIO

 
 
 
 
 
 
Dirigida por Gore Verbinski, producida por Jerry Bruckheimer para la Disney e interpretada por Johnny Depp, esta adaptación cinematográfica de las aventuras del héroe enmascarado se ha convertido, como no podía ser de otra forma, en la versión western de la saga de Piratas del Caribe. Sin embargo "El Llanero solitario" pierde el factor novedoso del Capitán Sparrow, cuenta con un reparto mucho menos carismático, en especial si nos centramos en su protagonista, el hierático e insípido Armie Hammer y su guión no llega a ser tan consistente, ni contiene diálogos ingeniosos como ocurría, sobre todo, con la primera película de los piratas.
Justo es reconocer la calidad artística del film. La música de Hans Zimmer es resultona. La ambientación está muy lograda, con fotografía, vestuario y decorados que te transportan al oeste americano en pleno cambio por la construcción del ferrocarril. Los efectos especiales son eficaces, con mención de honor a los sonoros (por ejemplo, determinados tiroteos da la impresión de que se están produciendo en el interior de la sala, fuera de la pantalla), pero todo esto no sostiene 150 minutos de duración que se hacen bastante más largos de lo que ya de por sí son. Durante la proyección a la que yo he asistido, las lucecitas de los móviles encendiéndose para consultar la hora han sido constantes, acabando con la paciencia del público más menudo, el único que realmente podría haber disfrutado y vibrado con las aventuras del famoso ranger. La aprobaré con un 5 raspado por ser vos quien sois.